Una avería puede producirse en cualquier momento y, aunque en la mayoría de los casos no tiene consecuencias graves, sufrirla en una autopista o autovía exige actuar con rapidez y, sobre todo, con mucha precaución. En este tipo de vías los vehículos circulan a velocidades elevadas y un pequeño error puede provocar una situación de gran peligro tanto para el conductor como para el resto de usuarios.
El primer impulso suele ser intentar solucionar el problema cuanto antes, pero la prioridad debe ser siempre garantizar la seguridad de las personas. Saber cómo actuar en esos primeros minutos puede evitar accidentes y facilitar la llegada de la asistencia.
Conocer las recomendaciones y seguir un orden lógico de actuación es la mejor forma de afrontar una avería sin asumir riesgos innecesarios.
Mantén la calma y evita maniobras bruscas
Si notas que el vehículo comienza a fallar, pierde potencia o aparece un aviso importante en el cuadro de instrumentos, evita frenar de forma brusca o realizar movimientos repentinos con el volante.
Lo primero es mantener el control del vehículo y observar el tráfico que circula a tu alrededor.
Enciende los intermitentes para advertir al resto de conductores de que existe un problema y reduce la velocidad de forma progresiva.
Siempre que sea posible, dirige el vehículo hacia el arcén derecho o hacia una zona habilitada para emergencias.
Detén el vehículo en un lugar seguro
No todos los lugares son adecuados para detenerse.
Si el vehículo todavía puede desplazarse, intenta llegar hasta:
- Un área de servicio.
- Un área de descanso.
- Una zona de emergencia.
- Una salida próxima de la autopista.
Si no es posible continuar circulando, estaciona lo más a la derecha posible del arcén para dejar el mayor espacio libre respecto a la calzada.
Evita detener el vehículo en curvas, cambios de rasante o lugares donde la visibilidad sea reducida.
Haz visible tu vehículo
Una vez detenido, activa inmediatamente las luces de emergencia.
Si las condiciones de visibilidad son desfavorables, como lluvia intensa, niebla o falta de luz, también es recomendable mantener encendidas las luces de posición para facilitar que otros conductores detecten el vehículo con mayor antelación.
Cuanto antes seas visible para el resto del tráfico, menor será el riesgo de colisión.
Ponte el chaleco reflectante antes de salir
Si necesitas abandonar el vehículo, utiliza siempre el chaleco reflectante antes de abrir la puerta.
El chaleco debe estar guardado en un lugar accesible desde el interior del habitáculo, de forma que no sea necesario salir del vehículo para cogerlo.
Este elemento mejora considerablemente la visibilidad del conductor, especialmente durante la noche o en condiciones meteorológicas adversas.
Sal del vehículo de forma segura
Una vez inmovilizado el coche y siempre que las condiciones del tráfico lo permitan, abandona el vehículo por la puerta situada en el lado opuesto a la circulación.
Si viajas con más ocupantes, todos deben salir por ese mismo lado y situarse detrás de la barrera de protección siempre que exista.
Permanecer dentro del vehículo detenido en el arcén puede resultar peligroso si otro conductor pierde el control y colisiona contra él.
Por ello, una vez fuera, lo más seguro es alejarse de la calzada y esperar en un lugar protegido.
Solicita asistencia
Cuando todos los ocupantes estén en un lugar seguro, es el momento de solicitar ayuda.
Puedes contactar con:
- El servicio de asistencia de tu seguro.
- El servicio de mantenimiento de la vía, si corresponde.
- Los servicios de emergencia, si existe una situación de peligro.
Al realizar la llamada procura facilitar información precisa sobre tu ubicación, el sentido de la circulación y el tipo de avería.
Cuanto más exacta sea la información, más rápida será la asistencia.
Señaliza correctamente la avería
Es fundamental advertir al resto de conductores de que existe un vehículo inmovilizado.
Actualmente, la señal luminosa V-16 es el sistema recomendado para señalizar una avería, ya que permite hacerlo sin necesidad de invadir la calzada. Este dispositivo emite una luz amarilla intermitente visible a gran distancia y mejora la seguridad del conductor al evitar que tenga que caminar por el arcén para colocar un triángulo.
Si dispones de una baliza V-16 homologada, colócala siguiendo las instrucciones del fabricante.
Nunca intentes reparar el vehículo junto a la calzada
Una de las conductas más peligrosas consiste en intentar solucionar la avería en el propio arcén.
Cambiar una rueda, revisar el motor o manipular cualquier elemento mecánico junto a una vía de alta velocidad expone al conductor a un riesgo muy elevado.
Siempre que sea posible, espera la llegada de la asistencia y deja que sean los profesionales quienes realicen la intervención en condiciones de seguridad.
Mantén la atención mientras esperas
Aunque el vehículo ya esté detenido, el riesgo no desaparece.
Mientras llega la asistencia:
- Permanece fuera de la calzada.
- Vigila a los menores para que no se acerquen al tráfico.
- Evita permanecer delante o detrás del vehículo.
- No cruces la autopista bajo ningún concepto.
La paciencia y la prudencia son esenciales hasta que la situación quede resuelta.
Errores que debes evitar
Ante una avería es frecuente actuar por impulso. Sin embargo, algunos errores pueden poner en grave peligro a los ocupantes.
Los más habituales son:
- Frenar bruscamente al detectar la avería.
- Detenerse en un lugar con poca visibilidad.
- Salir del vehículo sin chaleco reflectante.
- Permanecer dentro del coche cuando existe un lugar seguro detrás de la barrera de protección.
- Intentar reparar el vehículo junto al carril de circulación.
- Caminar por la calzada o cruzar la autopista.
- No señalizar correctamente el vehículo averiado.
Evitar estas situaciones reduce considerablemente el riesgo de sufrir un accidente secundario.
La prevención también forma parte del viaje
Aunque no siempre es posible evitar una avería, mantener el vehículo en buen estado reduce notablemente las probabilidades de que ocurra durante un desplazamiento.
Revisar periódicamente los neumáticos, los niveles de líquidos, la batería y el sistema de frenos, especialmente antes de un viaje largo, ayuda a prevenir muchas incidencias.
Además, llevar en el vehículo el chaleco reflectante, una baliza V-16 homologada y el teléfono móvil con suficiente batería permitirá afrontar cualquier imprevisto con mayores garantías.
Tu seguridad es siempre la prioridad
Una avería en autopista puede generar nerviosismo, pero actuar con calma y siguiendo unas pautas básicas permite minimizar los riesgos. Lo más importante es proteger a las personas, hacer visible el vehículo y solicitar ayuda sin exponerse innecesariamente al tráfico.
Recuerda que ninguna avería justifica poner en peligro tu vida. En una vía de alta velocidad, la mejor decisión es siempre priorizar la seguridad, esperar la asistencia en un lugar protegido y dejar que los profesionales se encarguen del resto.

