Uno de los modelos más emblemáticos de Renault es el Renault 4, el mítico 4L. Ahora, la marca francesa está recuperando dos de esos modelos, el Renault 5 y el Renault 4, ambos convertidos en modelos eléctricos. Los dos vehículos están diseñados para ofrecer la imagen clásica pero actualizada y con todo el equipamiento que necesita un coche en pleno siglo XXI.
Para ofrecer varias opciones a los conductores, la marca ha lanzado no solo el Renault 4, sino que ha creado una nueva versión que retoma la imagen de los Renault 4 descapotables, como el Plein Air, que no tenía techo ni puertas y otras variantes que surgieron para dar al 4L una imagen más atractiva.

Descapotable, pero funcional
El Renault 4 plein sud cuenta con un techo blando, lo que hace que se trate de un coche pensado para el día a día y también para escapadas de fin de semana. Pese a poder eliminar el techo, esta versión cuenta con todo el equipamiento del modelo, por lo que a parte de ser descapotable, es el mismo vehículo que el resto de variantes.
El techo se retira en unos 10 segundos y vuelve a su sitio en el mismo tiempo. Se activa a través de un mando o del control de voz, así que es muy sencillo de utilizar. Está asentado en la plataforma RGEV, con suspensión trasera multibrazo ofrece estabilidad, seguridad y una experiencia de conducción dinámica.

El techo de lona no compromete ni la seguridad ni el comportamiento aerodinámico. Tampoco se ven comprometidas la eficiencia ni el aislamiento acústico, así que no hay excusas para disfrutar de este descapotable eléctrico con un toque de clásico que transporta al conductor y los ocupantes a otros tiempos.
Estos dos modelos traen al siglo XXI y a la movilidad eléctrica a dos grandes clásicos que han sido importantes en el mercado europeo a lo largo de varias décadas.

