martes, 16, abril

Impuesto de circulación: ¿Qué es, cuánto, cuándo, dónde y cómo se paga?

Vamos a explorar un tema de relevancia para todos los propietarios de vehículos: el Impuesto de Circulación. Este tributo, presente en la mayoría de los países, es un aspecto fundamental en la gestión y mantenimiento de nuestros vehículos. A lo largo de este artículo, analizaremos en detalle qué es el Impuesto de Circulación, cómo se calcula, qué factores influyen en su cuantía y cómo podemos gestionarlo de manera eficiente.

Nuestro objetivo es proporcionar una guía completa y útil sobre este tema clave para todos los conductores. ¡Acompáñanos en este viaje mientras exploramos el fascinante mundo del Impuesto de Circulación!

¿Qué es el impuesto de circulación (IVTM)?

El Impuesto de Circulación, también conocido como Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), es un tributo que grava la titularidad de los vehículos aptos para circular por las vías públicas. Este impuesto se aplica a nivel local, siendo gestionado por los ayuntamientos o entidades locales. 

La cuantía del impuesto suele depender de diversos factores, como la cilindrada del motor, la potencia fiscal, el tipo de combustible y la antigüedad del vehículo, entre otros. 

Los ingresos recaudados a través del Impuesto de Circulación se destinan al mantenimiento y mejora de las infraestructuras viales y otros servicios municipales. Es importante destacar que el Impuesto de Circulación debe pagarse anualmente y su incumplimiento puede acarrear sanciones y recargos.

¿Quién paga el impuesto de circulación?

El impuesto de circulación suele ser pagado por el titular del vehículo, es decir, la persona que figura como propietaria del mismo en los registros correspondientes. En algunos casos, como en el caso de vehículos de empresa o alquilados, el pago del impuesto puede ser asumido por la empresa arrendadora o propietaria, siempre y cuando así se establezca en los acuerdos contractuales.

En resumen, el responsable de pagar el impuesto de circulación es el titular del vehículo, ya sea una persona física o una entidad jurídica, a menos que existan acuerdos específicos que asignen esta responsabilidad a otra parte.

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¿Quién está exento de pagar el impuesto de circulación?

Las exenciones del impuesto de circulación pueden variar según la legislación de cada municipio. Sin embargo, algunos de los coches que no pagan el impuesto y de las situaciones más comunes en las que se puede estar exento de pagar este impuesto incluyen:

  • Los vehículos oficiales del Estado, de las comunidades autónomas y las entidades adscritas a la defensa nacional o la seguridad ciudadana.
  • Los vehículos de representaciones diplomáticas, las oficinas consulares, los/las agentes diplomáticos y los/las funcionarios/as consulares de carrera acreditados en España que sean súbditos/as de los respectivos países, externamente identificados, a condición de reciprocidad en su extensión y grado . Asimismo, los vehículos de los organismos internacionales, con sede u oficina en España, y de sus funcionarios o miembros con estatuto diplomático.
  • Los vehículos respecto de los cuales así se derive de lo dispuesto en tratados o convenios internacionales.
  • Las ambulancias y demás vehículos destinados directamente a la asistencia sanitaria o al traslado de personas heridas o enfermas.
  • Los vehículos para personas de movilidad reducida.
  • Los vehículos matriculados a nombre de personas con discapacidad para su uso exclusivo. Esta exención se aplicará siempre que se mantengan las circunstancias mencionadas, tanto respecto a los vehículos conducidos por personas con discapacidad como respecto a los destinados a su transporte. A estos efectos, se considerarán personas con discapacidad las que tengan esta condición legal en grado igual o superior al 33%. Los sujetos pasivos beneficiarios de las exenciones previstas en los dos apartados anteriores no podrán disfrutarlo por más de un vehículo simultáneamente.
  • Los autobuses, microbuses y otros vehículos destinados o adscritos al servicio del transporte público urbano, siempre que tengan una capacidad que exceda de nueve asientos, incluido el del conductor/a. 
  • Los tractores, remolques, semirremolques y maquinaria, siempre que dispongan del Certificado de Inscripción en el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola (ROMA).

¿Dónde pago el impuesto de circulación?

‌Por lo general, este impuesto se abona en la entidad local correspondiente, que suele ser el ayuntamiento o la administración municipal del domicilio fiscal del vehículo que aparece en el permiso de circulación.  Es el propio organismo municipal el que avisa al propietario del vehículo enviando una carta de pago con la que poder efectuar el abono.

El Impuesto de circulación se puede domiciliar, se puede pagar directamente en alguna de las oficinas bancarias colaboradoras o incluso a través de Internet o por teléfono.

¿Cuándo se paga el impuesto de circulación?

El pago del impuesto de circulación comienza a contar a partir del 1 de enero, a menos que se adquiera un vehículo nuevo, en cuyo caso se devengará en ese momento. Por lo general, este pago se realiza anualmente, abarcando los períodos de abril a junio, siendo opcional su abono dentro de este intervalo. Este impuesto cubre todo el año en curso, es decir, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre.

¿Hasta cuándo se puede pagar el impuesto de circulación?

El plazo para pagar el impuesto de circulación puede variar según la legislación de cada municipio o localidad. En muchos lugares, el período de pago se establece entre los meses de abril y junio. 

Si se supera este período designado para realizar el pago, se consideraría fuera de plazo y es posible que se apliquen recargos adicionales debido a la falta de cumplimiento dentro del intervalo establecido.

Precio del impuesto de circulación: ¿de qué depende?

El impuesto de circulación de un vehículo no es una cifra estática, sino que se calcula considerando diversos factores. Uno de los principales es la potencia (caballos fiscales) y el tipo de vehículo que se trate. Además, cada municipio tiene la facultad de establecer porcentajes de pago diferentes, lo que significa que el valor del impuesto puede variar significativamente de una localidad a otra. 

Además las ordenanzas fiscales podrán regular, sobre la cuota del impuesto, las siguientes bonificaciones:

  • Una bonificación de hasta el 75 por ciento en función de la clase de carburante que consuma el vehículo, en razón a la incidencia de la combustión de dicho carburante en el medio ambiente.
  • Una bonificación de hasta el 75 por ciento en función de las características de los motores de los vehículos y su incidencia en el medio ambiente.
  • Una bonificación de hasta el 100 por cien para los vehículos históricos o aquellos que tengan una antigüedad mínima de veinticinco años, contados a partir de la fecha de su fabricación o, si ésta no se conociera, tomando como tal la de su primera matriculación o, en su defecto, la fecha en que el correspondiente tipo o variante se dejó de fabricar.

Impuesto de circulación según la cilindrada

El impuesto de circulación según la cilindrada es un componente común en la determinación de los costos asociados con la propiedad de un vehículo. Este impuesto se basa en la capacidad del motor del vehículo, medida en centímetros cúbicos (cc) o litros (L). Por lo general, a mayor cilindrada, se espera que el impuesto sea más alto.

Esto se debe a que los vehículos con motores de mayor tamaño tienden a generar más emisiones y, a menudo, se consideran más costosos de mantener y operar.

Por ejemplo, a los turismos en función de los caballos fiscales se les aplica una cuota en Euros de: 

  • Menos de ocho caballos fiscales →12,62€
  • De 8 hasta 11,99 caballos fiscales → 34,08€
  • De 12 hasta 15,99 caballos fiscales → 71,94€
  • De 16 hasta 19,99 caballos fiscales → 89,61€
  • De 20 caballos fiscales en adelante →  112,00€

Impuesto de circulación mayores de 65 años 

Las personas mayores de 65 años están legalmente obligadas a hacer frente al impuesto de circulación de los vehículos que sean propietarios, a menos que califiquen para estar entre las exenciones especificadas para el pago del impuesto. No obstante, a pesar de esta obligación, muchos municipios ofrecen programas especiales o descuentos destinados a aliviar la carga financiera para las personas mayores.

Estos programas pueden variar según la ubicación, pero generalmente están diseñados para proporcionar bonificaciones en el importe del impuesto, lo que ayuda a mitigar los costos asociados con la propiedad y el mantenimiento de un vehículo. 

Cómo pagar el impuesto de circulación: 3 formas

Pagar impuesto de circulación sin recibo 

Por lo general, el ayuntamiento emite una carta de pago o un recibo del impuesto de circulación, el cuál permite realizar el pago correspondiente.

Si no dispones de este recibo o documento, debido a que no lo has recibido o porque lo has extraviado, se debe gestionar la obtención de un duplicado del recibo. Puedes llevar a cabo este trámite a través del portal web de tu ayuntamiento o acudiendo en persona a alguna oficina de la Agencia tributaria.

Pagar impuesto de circulación por internet

Para pagar el impuesto de circulación online, sigue estos pasos:

  • Accede al portal web oficial de la autoridad fiscal de tu municipio o país.
  • Busca la sección de “Impuestos” o “Trámites relacionados con vehículos” dentro del sitio web.
  • Localiza la opción específica para el pago del impuesto de circulación.
  • Introduce los datos que se soliciten, como NIF o detalles del vehículo, matrícula o el número de identificación del vehículo (NIV).
  • Verifica el importe a pagar y selecciona el método de pago deseado (generalmente tarjeta de crédito, débito o transferencia bancaria).
  • Completa la transacción siguiendo las instrucciones proporcionadas en el sitio web.
  • Una vez completado el pago, asegúrate de guardar el comprobante o recibo de la transacción como prueba de pago.

Pagar impuesto de circulación fuera de plazo online

Cuando el plazo para realizar el pago del impuesto ha vencido, es necesario solicitar un nuevo documento de pago de autoliquidación.

Este trámite se realiza a través del portal web del Ayuntamiento, donde se deben seguir los pasos indicados para efectuar el abono correspondiente.

Es importante tener en cuenta que este nuevo pago estará sujeto a un porcentaje de recargo debido a no haber cumplido con el plazo establecido inicialmente.

Cuándo se deja de pagar el impuesto de circulación

Hay algunas circunstancias comunes en las que se podría dejar de pagar este impuesto:

  • Baja temporal o definitiva del vehículo: Cuando un vehículo es dado de baja de forma temporal o definitiva, ya sea porque durante un largo plazo no se va  a utilizar, ha sido vendido, exportado, desguazado o transferido a otro propietario en otro país, generalmente se deja de pagar el impuesto de circulación correspondiente.
  • Exención por antigüedad: En algunos lugares, los vehículos de cierta antigüedad pueden estar exentos del impuesto de circulación o pueden beneficiarse de tarifas reducidas.
  • Inexistencia de propiedad: Si ya no eres propietario del vehículo, por ejemplo, porque lo has vendido y has transferido la titularidad, ya no serás responsable del pago del impuesto de circulación.

Qué pasa si no pagas el impuesto de circulación

Las consecuencias de no pagar el impuesto de circulación entre otras pueden ser: 

  • Recargos y multas: Por lo general, si no pagas el impuesto de circulación dentro del plazo establecido, es probable que se te impongan recargos adicionales y posiblemente multas por morosidad. Estos recargos pueden aumentar el importe total a pagar significativamente.
    • Recargo del 5 %: si ingresas la deuda antes de la notificación de la providencia de apremio.
    • Recargo del 10 %: si el ingreso de la deuda después del período voluntario se realiza tras la notificación de la providencia de apremio en el plazo señalado en el artículo 62.5 de la Ley General Tributaria.
    • Recargo del 20 %: se le pueden añadir los intereses de demora.
  • Prohibición de circular: En algunos lugares, si el impuesto de circulación no se paga durante un período prolongado, las autoridades pueden tomar medidas más drásticas, como prohibir la circulación del vehículo hasta que se regularice la situación fiscal.
  • Embargo del vehículo: En casos extremos, las autoridades pueden optar por embargar el vehículo si no se paga el impuesto de circulación y las deudas asociadas. Esto significa que el vehículo puede ser confiscado y vendido para cubrir la deuda pendiente.
  • Problemas legales: La falta de pago del impuesto de circulación puede generar problemas legales, como demandas judiciales o acciones legales por parte de las autoridades fiscales para recuperar la deuda.
  • Restricciones en trámites administrativos: En algunos lugares, el no estar al día con el pago del impuesto de circulación puede generar restricciones para realizar ciertos trámites administrativos relacionados con el vehículo, como la renovación del permiso de circulación o la transferencia de la propiedad del vehículo.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si tengo el impuesto de circulación pagado?

Para verificar si tienes el impuesto de circulación pagado, tienes varias opciones disponibles. Puedes realizar la consulta de manera telemática a través del portal oficial de la Dirección General de Tráfico (DGT) o mediante la aplicación móvil miDGT. También tienes la posibilidad de hacerlo presencialmente solicitando cita previa y acudiendo a la Jefatura Provincial de Tráfico, donde podrán proporcionarte toda la información relevante sobre el estado del impuesto de circulación de tu vehículo.

Además, otra opción es consultar con tu entidad bancaria. Si realizaste el pago del impuesto de circulación mediante una transferencia bancaria o domiciliación bancaria, es probable que puedas verificar el pago consultando tus extractos bancarios en línea o contactando directamente con tu banco. De esta manera, podrás confirmar si el impuesto ha sido abonado correctamente y estar al tanto de tu situación fiscal respecto al vehículo.

¿Se puede pagar el impuesto de circulación en otro ayuntamiento?

El impuesto de circulación se abona en el municipio donde el vehículo esté registrado con su dirección fiscal a fecha del 1 de enero del año correspondiente. Es importante destacar que esta dirección fiscal debe coincidir con el lugar donde esté empadronado su titular.

Esta normativa busca garantizar que el impuesto se pague en el municipio donde se utilicen los servicios y se genere la carga correspondiente en términos de mantenimiento de infraestructuras y servicios municipales. Por lo tanto, aunque el propietario pueda cambiar de domicilio a lo largo del año, el impuesto se determina en base a la residencia registrada a principios del año fiscal.

¿El impuesto de circulación se paga donde estoy empadronado?

El impuesto de circulación se paga en el municipio donde el vehículo tiene su domicilio fiscal a fecha del 1 de enero de cada año. Esto significa que el lugar donde estés empadronado puede ser un factor importante, ya que suele ser el mismo lugar que se utiliza para establecer la dirección fiscal del vehículo. Sin embargo, es importante destacar que el empadronamiento y la dirección fiscal del vehículo no siempre coinciden necesariamente.

En general, la dirección fiscal del vehículo es la que determina el municipio donde se debe pagar el impuesto de circulación. Por lo tanto, si cambias de domicilio o te empadronas en otro municipio después del 1 de enero, eso no afectará al impuesto de circulación del año en curso, pero podría influir en el impuesto del próximo año fiscal.

¿Dar de baja el impuesto de circulación?

Sí, es posible dar de baja el impuesto de circulación en determinadas circunstancias, como cuando un vehículo ya no está en circulación o ha sido dado de baja definitiva. Los procedimientos para dar de baja este impuesto pueden variar según la legislación municipal, pero generalmente involucran los siguientes pasos:

  • Darse de baja como propietario del vehículo: Antes de dar de baja el impuesto de circulación, es necesario asegurarse de que ya no eres el propietario del vehículo. Esto puede implicar realizar la venta del vehículo, transferir la propiedad a otra persona o entidad, o dar de baja el vehículo de forma definitiva en caso de ser declarado siniestro, exportado, robado o desguazado.
  • Comunicar la baja del vehículo a las autoridades: Es obligatorio comunicar la baja del vehículo a las autoridades correspondientes, como la Dirección General de Tráfico (DGT). Esto se puede hacer a través de formularios específicos proporcionados por estas entidades.
  • Solicitar la cancelación del impuesto de circulación: Una vez que se haya comunicado la baja del vehículo, se puede proceder a solicitar la cancelación del impuesto de circulación. Esto se puede hacer en la oficina de impuestos local o a través de medios electrónicos, según las opciones disponibles en tu área.
  • Proporcionar la documentación necesaria: Es posible que se requiera proporcionar cierta documentación para respaldar la solicitud de cancelación del impuesto de circulación, como el formulario de baja del vehículo, el permiso de circulación (si corresponde) y la identificación del propietario.
  • Verificar la cancelación: Una vez presentada la solicitud, es importante verificar con las autoridades correspondientes que el impuesto de circulación ha sido efectivamente cancelado y que ya no tienes ninguna deuda pendiente relacionada con el vehículo.

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