El informe del examen práctico puede parecer una combinación indescifrable de números y letras: 4.4 L, 7.1 D, 11.4 E. En realidad utiliza un sistema bastante ordenado. El número indica el área de la conducción en la que se produjo el error y la letra expresa su gravedad. Lo que no puede hacer el código por sí solo es contar todo lo ocurrido: una misma conducta puede ser leve, deficiente o eliminatoria según el peligro y la interferencia que haya causado.
La DGT actualizó en marzo de 2026 sus criterios de calificación. Conocerlos permite entender el suspenso, preparar la siguiente convocatoria con objetivos concretos y detectar si existe una discrepancia que justifique pedir una revisión.
Qué significan E, D y L
Una falta eliminatoria, E, es un comportamiento que pone en peligro la integridad o la seguridad propia o de los demás, o un incumplimiento grave o muy grave de las normas. Una sola falta eliminatoria supone no apto.
Una falta deficiente, D, obstaculiza o dificulta notablemente la circulación, afecta de forma ostensible a las distancias de seguridad o incumple una señal sin llegar al nivel eliminatorio. Dos deficientes provocan el suspenso.
Una falta leve, L, es un incumplimiento reglamentario o un manejo incorrecto de los mandos que no alcanza una gravedad superior. Diez leves suponen no apto.
También se suspende con la combinación de una deficiente y cinco leves. Por tanto, los cuatro baremos de no apto son: una E; dos D; una D más cinco L; o diez L.
El mapa de números del informe
| Código | Área que evalúa |
| 1 | Comprobaciones previas |
| 2 | Instalación en el vehículo |
| 3 | Incorporación a la circulación |
| 4 | Progresión normal |
| 5 | Desplazamientos laterales |
| 6 | Adelantamientos |
| 7 | Intersecciones |
| 8 | Cambio de sentido |
| 9 | Paradas y estacionamientos |
| 11 | Obediencia de las señales |
| 12 | Utilización de las luces |
| 13 | Manejo de mandos |
| 14 | Otros mandos y accesorios |
| 15 | Situaciones ocurridas durante la prueba |
El segundo número concreta el aspecto. Por ejemplo, en una incorporación, 3.1 se refiere a observación, 3.2 a señalización y 3.3 a ejecución. En una progresión normal, 4.1 identifica el carril adecuado, 4.2 la separación frontal, 4.3 la lateral, 4.4 la velocidad adaptada al tráfico o a la vía, 4.5 los límites máximos y 4.6 la observación.
Esta estructura se repite. En los desplazamientos laterales, el 5.1 es observación, el 5.2 señalización y el 5.3 ejecución. En las intersecciones, el 7.1 es observación, el 7.2 señalización, el 7.3 posición, el 7.4 velocidad, el 7.5 detención y el 7.6 reanudación. En un estacionamiento, los códigos 9.1 a 9.4 siguen la secuencia observación, señalización, elección del lugar y ejecución.
Los códigos que más dudas generan
El 11 agrupa la obediencia de las señales. El 11.1 corresponde a los agentes; el 11.2, al balizamiento; el 11.3, a semáforos; el 11.4, a señales verticales; y el 11.5, a marcas viales. Dentro de estas últimas, el informe todavía puede bajar a un tercer nivel, como 11.5.1 para marcas longitudinales o 11.5.2 para marcas transversales.
Por eso no es correcto afirmar que «un stop es siempre eliminatorio» o que «pisar una línea es siempre leve». La valoración depende de lo que se hizo, de la visibilidad, de si había otros usuarios y de si se generó peligro u obstaculización. El código señala la materia; la letra y las circunstancias determinan la consecuencia.
El 13 se refiere al manejo del vehículo. El 13.1 agrupa operaciones simples como puesta en marcha, embrague, freno, acelerador, cambio, freno de estacionamiento, volante y conducción eficiente. El 13.2 recoge operaciones combinadas. Un calado suele anotarse como leve en el permiso B, pero puede adquirir mayor gravedad si provoca una situación de riesgo o una pérdida de control.
El 15 no describe una maniobra concreta, sino lo que sucede durante la prueba. El 15.1 incluye accidente, maniobra evasiva, falta de visibilidad, pérdida de dominio, caída de la motocicleta o intervención del profesor. Si el profesor tiene que accionar los pedales o tomar el volante para evitar un peligro, la referencia habitual será 15.1.6 y la consecuencia será eliminatoria.
Qué ha cambiado con los criterios de marzo de 2026
Los vehículos de examen incorporan cada vez más asistentes. Los nuevos criterios aclaran que no se debe calificar por el simple aviso sonoro o visual de un sistema. Lo que se evalúa es la actuación del aspirante y la situación creada.
Por ejemplo, en una incorporación, la activación del frenado de un sistema de alerta de tráfico cruzado puede valorarse como deficiente si había visibilidad y se obstaculiza a otros usuarios, o como eliminatoria si obliga a una maniobra evasiva. El asistente no aprueba ni suspende: aporta una señal de que la situación requiere analizarse.
También se mantiene una duración mínima de conducción y circulación de 25 minutos para el permiso B, dentro de un tiempo total de prueba de 30 minutos que incluye recepción, preparación del vehículo, comprobaciones y comunicación del resultado. El examen puede interrumpirse antes cuando se produce una causa que justifica la finalización.
Cómo utilizar el informe para preparar el siguiente examen
No basta con contar letras. Conviene reconstruir cada anotación con el profesor: dónde ocurrió, qué información faltó, qué decisión habría sido correcta y qué rutina puede evitar que se repita. Si aparece varias veces 4.6 o 7.1, el problema central probablemente no sea de habilidad con los pedales, sino de observación y anticipación. Si se repiten 3.2, 5.2 o 7.2, hay que trabajar la señalización y su momento. Una acumulación en 13.1 puede señalar que parte de la atención todavía se consume en manejar el coche y no queda suficiente capacidad para leer el tráfico.
La mejor clase posterior al suspenso no es recorrer sin más la misma zona. Es convertir los códigos en conductas observables y practicar hasta que la corrección salga de forma estable, también en una ruta desconocida.
Se puede reclamar una calificación
Si no estás conforme con el informe, la DGT indica que puede presentarse una reclamación ante el jefe provincial de Tráfico en el plazo de 15 días hábiles desde el día siguiente a la notificación. Contra la calificación definitiva cabe recurso de alzada ante el director general de Tráfico en el plazo de un mes.
Una reclamación tiene más posibilidades de ser útil cuando identifica un hecho concreto, un código, una circunstancia verificable y el criterio que se considera mal aplicado. El simple desacuerdo con el juicio técnico del examinador, sin datos que lo sostengan, difícilmente cambiará el resultado.
El informe no es una sentencia críptica. Leído correctamente, es un mapa de la prueba: dice en qué parte de la conducción apareció el fallo, con qué gravedad se valoró y qué debe cambiar antes del siguiente intento.

