Conducir es una acción de riesgo, una actividad que se ha de realizar con toda la atención puesta en lo que se está haciendo y no hay que distraerse lo más mínimo. Es una cuestión de seguridad y se ha de tener cuidado para mantener la atención y evitar situaciones de riesgo que no pongan en peligro a otros usuarios de la vía y al propio conductor.
Por eso se han endurecido varias de las multas que se aplican sobre los conductores infractores desde el día 1 de enero. Estas multas se aplican ahora de manera más activa. El uso del teléfono móvil mientras se conduce, e incluso con el vehículo parado en semáforos o atascos, sigue siendo uno de los motivos por los que más se sanciona a los conductores españoles.
Esta multa tiene una sanción de 200 euros, aunque podría ser superior si se trata de una infracción de mayor gravedad. No hay que olvidar que el teléfono móvil puede causar muchas distracciones y poner en riesgo las condiciones de la circulación. Un segundo de distracción mirando un mensaje o peor, escribiéndolo, puede causar un accidente grave.

Más situaciones de riesgo
Otra de las multas que se han incrementado durante lo que llevamos de año 2026 es no utilizar el cinturón de seguridad. Esto conlleva una multa de 200 euros y se está vigilando cada vez más. Las cámaras que se encargan de manera específica en detectar esta infracción se encargan de no dejar pasar ni un solo caso de «despiste«. El cinturón de seguridad es un elemento indispensable durante la conducción y evita muchas muertes y lesiones graves.
También se revisa el uso de los SRI, los sistemas de retención infantil. Estos son fundamentales para garantizar la seguridad de los pequeños ocupantes del vehículo. En este caso también se aplica una sanción de 200 euros, así que más vale no olvidarse, por seguridad y por no llevarse una sanción que es bastante cuantiosa.

El exceso de velocidad se sanciona por tramos. Según la cantidad de kilómetros a los que se circula por encima del máximo permitido en cada tramo. Estas multas pueden llegar a los 600 euros, así que es importante conocer bien las limitaciones en cada vía.
Y si nos fijamos en el consumo de alcohol y las drogas, las multas arrancan el 1.000 euros y pueden conllevar la retirada del permiso de conducir.
Así que los agentes de la Guardia Civil de Tráfico y de la Policía Municipal de los diferentes ciudades y pueblos están atentos a estas infracciones para concienciar a los conductores y usuarios de vehículos de que extremen las precauciones y que tengan en cuenta estas normas de seguridad básicas.

