OMODA ya ha reforzando su ofensiva en el segmento D en España tras el debut del OMODA 9 SHS, y lo hace ahora con un modelo llamado a convertirse en el “punto medio” de su gama electrificada: el OMODA 7 SHS. Se sitúa un escalón por encima del OMODA 5 y apuesta por una receta muy clara: diseño con personalidad, un interior dominado por la digitalización y un sistema híbrido enchufable que promete autonomía eléctrica realista para el día a día sin renunciar a la capacidad rutera.

En el apartado comercial, el OMODA 7 SHS se vende en dos acabados (Pure y Premium). En España, el PVP recomendado parte de 42.900 € (Pure) y sube a 45.900 € (Premium). A la vez, la marca lanza una campaña de arranque con un precio desde 32.990 € (incluyendo promociones ligadas a financiación) y con una acción especialmente agresiva en reservas: durante la fase de lanzamiento, el Premium puede adquirirse al precio del acabado de acceso, con un ahorro aproximado de 3.000 € según la comunicación de la propia marca y su red.
Diseño “Art in Motion” y un interior pensado para vivirlo
Con 4.660 mm de largo, 1.875 mm de ancho, 1.670 mm de alto y 2.720 mm de batalla, el OMODA 7 SHS presenta una silueta sólida, bien asentada y con una línea fastback que busca diferenciarlo dentro del universo SUV. El lenguaje de diseño se articula alrededor del concepto “Art in Motion”, con superficies limpias, trazos tensos y elementos que refuerzan el carácter tecnológico: una parrilla paramétrica sin marco, una firma lumínica de lectura avanzada y detalles funcionales integrados para mantener una imagen “fluida”, como las manetas semiocultas.

En el frontal, la marca habla de una identidad Sharp X-Shape Face, donde el juego de líneas en “X” se combina con faros full LED de apariencia muy técnica. De perfil, la cintura ascendente y el tratamiento del pilar C refuerzan el efecto de techo flotante, mientras que el diseño de llantas —de 19 pulgadas en Pure y 20 pulgadas en Premium— aporta presencia y un punto de deportividad visual. Para rematar, OMODA propone una paleta “Crystal Clear Colour” inspirada en cristales naturales: Negro Ópalo, Blanco Aura, Plata Moonlight, Verde Wave y Gris Mate (esta última, con sobrecoste).

De puertas adentro, la marca mantiene también la misma filosofía y apuesta por una cabina moderna, ordenada y claramente digital. El conductor se encuentra con un cuadro de instrumentos de 8,88 pulgadas y, como gran protagonista, una pantalla central de 15,6 pulgadas con resolución 2.5K. En el acabado Premium, esta pantalla añade un rasgo diferencial: es deslizante, de modo que puede moverse hacia el copiloto para repartir la interacción con el sistema multimedia (y volver a su posición con un gesto o desde un mando de acceso rápido). Detrás de esa fluidez de uso hay una arquitectura “seria” para este nivel de precio: procesador Qualcomm Snapdragon 8155, 12 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, con el objetivo de evitar retardos, acelerar el arranque y mantener el sistema estable incluso con varias funciones funcionando a la vez.

En el apartado de confort y habitabilidad, el OMODA 7 SHS está planteado para cinco ocupantes y presume de una segunda fila aprovechable gracias a la batalla. Los asientos son de corte deportivo, con diseño envolvente y acolchado multicapa, y el ambiente se completa con detalles pensados para el uso cotidiano: climatizador bizona con salidas traseras, buen trabajo de aislamiento y un maletero que parte de 537 litros y puede llegar a 1.294 litros con los respaldos abatidos (40/60). Según acabado, se añaden elementos de enfoque más “premium”, como iluminación ambiental (hasta 256 colores), techo panorámico, portón eléctrico, cámara 540°, sistema de sonido SONY de 8 altavoces o asientos con ventilación, ajustes eléctricos y memoria.

Super Hybrid System: 279 CV, 92 km en eléctrico y carga rápida a 40 kW
La clave del OMODA 7 SHS está en su sistema híbrido enchufable SHS (Super Hybrid System). Combina un motor de gasolina 1.5 TGDI DHE de quinta generación con una transmisión híbrida dedicada DHT y una batería de 18,4 kWh. El resultado es una potencia combinada de 205 kW (279 CV) y un par máximo de 365 Nm, cifras que lo colocan en la parte alta del escaparate PHEV por rendimiento y por capacidad de respuesta.
Sobre el papel, este conjunto permite acelerar de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y alcanzar 180 km/h, pero la noticia importante para muchos usuarios es su promesa de uso “eléctrico” diario: homologa hasta 92 km de autonomía en modo eléctrico (WLTP combinado). Con los criterios actuales, esa cifra es suficiente para encajar en el distintivo ambiental “0 emisiones” de la DGT (PHEV con autonomía eléctrica mínima de 40 km), lo que puede traducirse en ventajas de acceso y estacionamiento en ciudades con zonas de bajas emisiones.

En eficiencia, OMODA declara un consumo mixto WLTP de 2,3 l/100 km y 53 g/km de CO2, apoyándose en dos argumentos técnicos: la elevada eficiencia térmica del motor de combustión (la marca declara 44,5%) y el rendimiento de la transmisión. El depósito de 60 litros completa el enfoque rutero y, sumado al aprovechamiento del sistema híbrido, permite anunciar una autonomía total superior a 1.200 km.
A nivel técnico, la transmisión DHT integra dos máquinas eléctricas: un motor eléctrico principal que puede mover el coche por sí mismo o apoyar al térmico, y otro motor que actúa como generador para alimentar la batería y optimizar la gestión energética. Con esa arquitectura, el sistema puede alternar distintos modos de funcionamiento (eléctrico puro, híbrido en serie, híbrido en paralelo y recuperación), buscando siempre el equilibrio entre suavidad, respuesta y consumo.
La batería de tracción apuesta por química LFP y un diseño tipo “blade”, con un planteamiento orientado a la robustez: rango de trabajo amplio, protección integral y certificación IP68 (resistencia al agua y al polvo). La parte práctica también está bien resuelta para un PHEV: admite carga en corriente alterna a 6,6 kW y, algo menos habitual en enchufables, carga en corriente continua hasta 40 kW, anunciando un 30%–80% en menos de 20 minutos si se dan las condiciones adecuadas. Además, incorpora V2L (Vehicle-to-Load), con posibilidad de suministrar energía a dispositivos externos con 3,3 kW, convirtiendo al coche en una “batería” portátil para ocio, trabajo o emergencias.

Seguridad, chasis y experiencia cliente: 19 ADAS y 8 años de garantía
El OMODA 7 SHS se construye sobre la plataforma multienergía T1X del Grupo Chery, concebida para integrar distintas tecnologías de propulsión manteniendo reparto de masas y centro de gravedad controlados. En la parte de bastidor, la configuración es ambiciosa: suspensión delantera tipo MacPherson y trasera multibrazo independiente, un esquema que suele asociarse a un mejor compromiso entre estabilidad y confort frente a soluciones más simples. A ello se suma una puesta a punto que la marca dice haber validado en circuito y carreteras abiertas, con especial atención a la sensación de seguridad y a la calidad de rodadura.
También hay detalles técnicos poco habituales de encontrar explicados con tanto énfasis en la comunicación de un SUV generalista, como el freno brake-by-wire (con respuesta rápida y posibilidad de personalización) y una dirección de asistencia eléctrica ajustable. En ruedas, la gama monta neumáticos 235/50 R19 o 235/45 R20 según versión. Y, como dato práctico, el OMODA 7 SHS admite remolque de 750 kg sin freno y 1.250 kg con freno, una cifra interesante para usuarios con necesidades de carga ocasional.
En seguridad pasiva, el modelo presume de una carrocería con alto uso de aceros de alta resistencia (la marca comunica 72,1%) y de una estructura tipo “jaula” para proteger el habitáculo. En seguridad activa, integra 19 sistemas ADAS de serie en toda la gama, con elementos ya imprescindibles en esta categoría y otros orientados al confort: frenada automática de emergencia, alerta de colisión frontal, control de crucero adaptativo, funciones de mantenimiento y prevención de salida de carril, detector de ángulo muerto, alerta y frenado por tráfico cruzado trasero, asistente de atascos, asistente de velocidad inteligente y monitorización de fatiga, entre otros. Según acabado, se añaden ayudas que facilitan el día a día, como la cámara 540° con función de “chasis transparente” y sensores delanteros.

La marca ofrece una cobertura ampliada de 8 años o 160.000 km de garantía, con 3 años de asistencia en carretera y carácter transferible al siguiente propietario, un punto importante para el valor futuro del coche. A ello se suma una red de más de 100 concesionarios y talleres en España, y una logística de recambios apoyada en un centro en Azuqueca de Henares (Guadalajara) con el objetivo de agilizar tiempos de entrega.
Con todo, el OMODA 7 SHS llega al mercado español como una propuesta muy definida: un SUV de tamaño familiar, con una dotación tecnológica poco habitual, un PHEV con cifras de autonomía eléctrica que encajan en el uso real y un posicionamiento de precio agresivo en fase de lanzamiento. En un mercado donde el híbrido enchufable se valora tanto por las ventajas urbanas como por su capacidad de “coche único” para viajar, la marca se juega buena parte de su crecimiento con este modelo… y, por lo que ofrece sobre el papel, lo hace con argumentos serios.

