Toyota pone en marcha en España la comercialización del RAV4 2026, sexta generación de un SUV que lleva años jugando con ventaja por una razón sencilla: no vende solo un coche, vende una manera de usarlo. Su receta histórica combina fiabilidad, coste de uso controlado y una electrificación “sin dramas”. La novedad ahora es que el modelo da un salto claro hacia el territorio PHEV, y lo hace con dos movimientos que pueden ser determinantes en 2026: más autonomía eléctrica utilizable y sobre todo, recarga rápida en corriente continua.

Dos electrificados, dos perfiles de cliente
El planteamiento es doble. Por un lado, el RAV4 Hybrid (HEV) mantiene el papel de opción racional para quien quiere etiqueta ECO y eficiencia sin enchufar, con un uso idéntico al de cualquier gasolina pero con la suavidad y el ahorro del sistema híbrido. Por otro, el RAV4 Plug-in Hybrid (PHEV) se coloca como el “coche único” para un gran número de familias que hacen trayectos diarios en modo eléctrico y reservan el motor térmico para el fin de semana o los viajes largos.

En el caso del PHEV, Toyota estrena una nueva generación del sistema enchufable sobre el 2.5 de gasolina y, por primera vez, ofrece dos configuraciones de tracción: delantera (FWD) y total inteligente AWD-i. La primera declara 268 CV, mientras que la segunda sube a 304 CV. La batería crece hasta 22,7 kWh (un 30% más que antes, según la marca), lo que se traduce en una promesa de hasta 100 km de autonomía eléctrica en ciclo combinado WLTP.

La clave no es solo “cuánto”, sino “cómo”
En los PHEV, el valor real no está en una cifra redonda sino en la experiencia completa: qué ocurre con el rendimiento cuando la batería baja, cómo se comporta el coche en invierno, y cuánta fricción añade la recarga a la rutina. Aquí Toyota se centra en dos ideas. La primera es la gestión térmica. El nuevo RAV4 PHEV recurre a un sistema de refrigeración y calentamiento por agua para cuidar la eficiencia y la durabilidad, especialmente cuando las temperaturas caen.
La segunda es la recarga: admite hasta 11 kW en corriente alterna, con un tiempo de carga anunciado en el entorno de tres horas para completar el proceso, y añade recarga en corriente continua de hasta 50 kW (según acabado), con un 0–80% en torno a 30 minutos. En términos de uso, esto empuja al RAV4 enchufable hacia una lógica “casi de eléctrico” para el día a día, pero sin la ansiedad de autonomía en viajes.

Plataforma: qué cambia y por qué importa
Cuando Toyota habla de “nueva generación”, el foco está tanto en el coche como en lo que no se ve. A nivel de arquitectura, la marca ha trabajado en una evolución de su base técnica para soportar una batería más grande bajo el piso, con el objetivo de mejorar la integración y el equilibrio del conjunto. Esa disposición contribuye a aumentar la rigidez de la carrocería y a bajar el centro de gravedad, dos factores que, bien afinados, se notan en aplomo y confort.

Además, hay un cambio importante en la parte eléctrica y de control: la electrónica de potencia se ha compactado y se integra en el conjunto de propulsión (un enfoque que reduce volumen y puede ayudar a la eficiencia), y el coche adopta una nueva arquitectura digital denominada ARENE. Este último punto no es “plataforma” en el sentido clásico de chasis, pero sí en el sentido moderno: el RAV4 2026 se aproxima al concepto de vehículo definido por software, con una base preparada para evolucionar mediante actualizaciones y para desplegar funciones de conectividad y asistencia de manera más rápida.
Confort: menos ruido y más coche “de largo recorrido”
En paralelo, Toyota insiste en un trabajo específico de insonorización y control de vibraciones, con más material en suelo, puertas, techo y salpicadero. Esto es especialmente relevante en un SUV familiar de segmento medio-alto: el cliente puede aceptar que un PHEV sea más pesado, pero no perdona que parezca menos refinado a velocidad de crucero.

El interior se apoya en dos pantallas: 12,3 pulgadas para la instrumentación y 12,9 pulgadas para el sistema multimedia. Más allá de la cifra, lo relevante es que Toyota busca un uso sencillo, con una organización de menús y accesos pensada para que el conductor no tenga que “perseguir” funciones. En el día a día cuenta que haya USB-C, carga inalámbrica y soluciones de almacenaje coherentes; en un coche familiar, la ergonomía es equipamiento.
Toyota Safety Sense 4.0: el salto de los asistentes
En seguridad activa llega Toyota Safety Sense 4.0, con sensores y cámaras de mayor alcance y una actuación más progresiva, orientada a anticipar riesgos sin resultar intrusiva. En 2026, el listón no se mide solo por ajustes o materiales: se mide por cómo frena, cómo mantiene el carril, cómo detecta un cruce o un peatón y cómo gestiona el tráfico real.

Acabados: Advance, Spirit, Limited y GR SPORT
En la gama del RAV4 2026, el acabado Advance se plantea como el escalón de entrada con el equipamiento que hoy muchos compradores ya consideran imprescindible: iluminación bi-LED, la pantalla multimedia de 12,9” con el sistema de conectividad de última generación, instrumentación digital de 12,3” y elementos prácticos como el ajuste lumbar eléctrico o la Digital Key (según versión y disponibilidad).
El Spirit suele ser la elección equilibrada para quien quiere un RAV4 con un plus tangible de confort y presencia. En esta generación, el enfoque se nota en detalles que elevan la percepción: llantas de 20” con un tratamiento más llamativo y, según configuración, elementos de confort como la ventilación en los asientos delanteros, un extra que se agradece tanto en verano como en viajes largos.
El acabado Limited se mueve en la lógica del máximo confort y tecnología. Aquí encajan soluciones como el techo panorámico (Toyota Skyview, según denominación comercial), la cámara de visión 360º, el Head-Up Display o una dotación más completa de asistentes y ayudas de aparcamiento. En el PHEV, este escalón también es el que suele asociarse al uso más intensivo del modo eléctrico, porque a la vez es donde se concentra el equipamiento de carga y asistencia más avanzado.

El GR SPORT no es un acabado “de circuito”, pero sí una versión pensada para quien busca un RAV4 con imagen diferenciada y un punto más emocional. Además de detalles estéticos específicos y llantas de 20”, su propuesta gira en torno a una presentación más deportiva, manteniendo el foco en tecnología (cámara 360º, HUD, etc. según configuración) y, en el caso del PHEV, con la recarga rápida en CC como argumento funcional.
El RAV4 ante BYD, Jaecoo, Omoda o MG: el nuevo tablero de juego
El RAV4 2026 llega a un mercado muy distinto al que conocía hace apenas cinco años. Ya no compite solo con los “clásicos” europeos y japoneses: la presión viene de marcas chinas que están entrando con dos armas principales: mucha tecnología por euro y un discurso PHEV que, en algunos casos, roza el de un eléctrico en uso diario.
BYD SEAL U DM-i: el rival que obliga a mirar el precio de frente
Si hay un nombre que se ha convertido en referencia en el PHEV de acceso en España, ese es BYD con el SEAL U DM-i. Su planteamiento combina una autonomía total muy alta y una oferta de versiones con distintas baterías. En cifras, la marca publica una batería de hasta 26,6 kWh y autonomías eléctricas que pueden alcanzar 125 km en su versión de mayor batería, con variantes de 80 km y 70 km según configuración.

En precios, el enfoque es agresivo. La propia marca comunica un PVP recomendado que arranca en 38.500 € para el Boost, sube a 41.000 € en el Comfort y alcanza 45.500 € en el Design, con campañas que recortan esas cifras y, bajo determinados supuestos de ayudas, un acceso anunciado por debajo de esa franja. Frente a esto, Toyota juega otra carta: la madurez del sistema híbrido, el valor residual y una red con músculo histórico. Pero en la comparativa virtual, el BYD es el espejo incómodo: obliga a justificar cada euro con argumentos reales.
Jaecoo 7 SHS: la alternativa “muy enchufable” por menos dinero
En el otro extremo aparece Jaecoo 7 SHS, con un mensaje muy directo: 90 km WLTP en eléctrico, carga rápida y precio de entrada bajo. En su información técnica publicada para España, la batería es de 18,3 kWh, con una autonomía eléctrica de 90 km y una recarga rápida anunciada en el entorno de 40 kW (30–80% en 20 minutos, según la marca). A esto suma cifras de potencia destacadas y una dotación que suele incluir grandes pantallas y cámara de visión panorámica.
El precio es su titular: la marca publicita el Jaecoo 7 SHS desde 30.990 € en promociones. Si el comprador prioriza coste de acceso y uso eléctrico diario sin complicarse, es una alternativa que “pica” muy cerca del corazón del PHEV familiar.

Omoda 7 SHS: el rival pendiente de posicionamiento definitivo
El Omoda 7 SHS se ha presentado en España como un PHEV con batería de 18,4 kWh (CATL, según información corporativa), más de 90 km en modo eléctrico y una autonomía combinada superior a 1.200 km. Su receta encaja con lo que busca hoy una parte del público: autonomía EV realista, estética muy tecnológica y un equipamiento pensado para impresionar al primer contacto.
En una comparativa virtual, el Omoda es el “comodín” que puede tensar el segmento cuando su posicionamiento comercial sea plenamente visible en el canal. Para Toyota, su existencia es relevante porque demuestra que la oferta PHEV ya no es un nicho: es el nuevo centro del mercado.
MG HS PHEV: el comodín por relación precio/equipamiento
MG ha construido su presencia en España con campañas muy competitivas, y el HS PHEV es uno de sus productos más sensibles para Toyota por concepto. La marca habla de una batería de 21,4 kWh y una autonomía eléctrica de más de 90 km, y sitúa el coche en una franja donde el precio promocional suele ser protagonista.
La tarifa y las promociones varían mucho con la financiación y las campañas en vigor, pero lo importante en esta comparativa es el mensaje: por un desembolso contenido, el MG ofrece etiqueta 0, autonomía EV elevada y un equipamiento que, en muchos casos, incluye cámara 360º y un buen nivel de asistentes.
¿Dónde gana Toyota? ¿Dónde tiene que convencer?
Fiabilidad, uso real y valor a medio plazo. Toyota parte con una ventaja que no se explica en una hoja de datos: una reputación de durabilidad y un ecosistema de servicio que, para muchos compradores, pesa tanto como el equipamiento. En un PHEV, además, es clave cómo se gestiona la transición entre modos y cómo se mantiene el rendimiento con el paso de los kilómetros.
La recarga rápida en CC como diferencia de verdad. El elemento más “nuevo” y más estratégico del RAV4 PHEV 2026 es la recarga en corriente continua. En la práctica, reduce la fricción de uso cuando el coche se emplea de verdad como eléctrico, y permite recuperar autonomía EV útil en paradas cortas. Es justo el tipo de ventaja que se nota en el día a día y que ayuda a justificar un precio superior.
Precio: el punto de tensión del segmento. La contra es evidente: con rivales que aprietan con campañas y cifras de entrada muy agresivas, Toyota tiene que explicar bien por qué el RAV4 cuesta lo que cuesta. Ahí entran la red, la madurez del sistema híbrido, el valor residual y, en esta generación, una respuesta tecnológica más sólida (ARENE, Safety Sense 4.0, recarga rápida en CC y una batería de mayor capacidad).

Precios del Toyota RAV4 2026 para España
Toyota abre pedidos del RAV4 2026 desde 43.500 € en HEV y desde 46.500 € en PHEV (primeras entregas previstas para comienzos de junio de 2026). Como referencia en el nuevo tablero PHEV: BYD publica el SEAL U DM-i con PVP recomendado desde 38.500 € (y campañas/ayudas que pueden reducirlo), Jaecoo anuncia el 7 SHS en promoción desde 30.990 €, y MG posiciona el HS PHEV en una franja de tarifa en torno a los 37.000 € con promociones variables según condiciones y campañas.

