Citroën sigue en su carrera para traernos modelos más atractivos a lo largo de los próximos años. Uno de los conceptos que nos acerca a ese futuro casi inmediato es el ELO. Este vehículo eléctrico está pensado para ofrecer varias soluciones prácticas en el diseño y la manera más adecuada de afrontar un coche eléctrico urbano para la próxima década.
La base para futuros modelos de Citroën
Es un vehículo para crear una plataforma sobre la que trabajar y dar forma a esos vehículos que llegarán en unos años, así que es prácticamente un lienzo en el que pintar esos nuevos proyectos. Como base, tiene una longitud de 4,10 metros, que lo acerca a un Citroën C3 de los que están en el mercado hoy.

Su anchura marca 1,92 metros y la altura de 1,70 metros ayuda a que el espacio interior sea suficiente para dar cobijo a seis pasajeros, aunque en un modelo comercial, su colocación será más tradicional que lo que se ve en este concepto.
La información se ofrece en una pantalla transparente que se extiende bajo el parabrisas y se ofrece como si estuviera flotando frente al conductor. De esta manera, podrá ser consultada sin problemas. Esta pantalla utiliza una tecnología que es más sencilla de desarrollar y producir que las pantallas tradicionales.
El volante también tiene un diseño futurista, con un único radio. Esto le permite disfrutar de una visibilidad mayor sobre la instrumentación y se ha equipado con dos joysticks, uno a cada lado del volante, para controlar sin problemas las distintas funciones del coche.

Accesos prácticos y eficientes
Las puertas traseras se abren para facilitar el acceso a la parte posterior y el portón trasero es basculante, así que permite contar con parte de la zona posterior libre para colocar cosas en caso de necesidad. La configuración del habitáculo ha sido concebida para ofrecer al conductor una posición central, mientras que los tres asientos ofrecen una comodidad extra. Los tres asientos traseros son plegables y además pueden extraerse para usarlos en el exterior.
Todo esto es, como ya hemos comentado, una base sobre la que trabajar y permitir que la marca pueda desarrollar nuevos modelos, aprovechando las ventajas que ofrece esta plataforma de expermientación. Uno de los modelos que podría derivar de este concept car podría ser el nuevo Picasso, que llegaría dentro de unos pocos años, en la forma de un compacto urbano eléctrico muy eficiente.

